Un nuevo tipo de comportamiento se esta utilizando en la publicidad rumana. Este comportamiento esta siendo exhibido por parte de algunas mujeres, que por consiguiente, son llamadas “pitzipoance”. Por tanto, las “pitzipoance” aparecen últimamente el los anuncios de Rumania por que la gente las encuentra graciosas, pero también hay un elemento sarcástico cuando nosotros, los rumanos hablamos sobre ellas. La imagen de estas mujeres hace que los anuncios sean más  graciosos y también más llamativos para el público.

Hay también una parte negativa en el uso del fenómeno de “pitzipoanca”; el que las chicas jóvenes puedan copiar este desafortunado comportamiento ya que implica: la falta de estudios, el exceso de maquillaje, exceso de bronceado, un sinfín de relaciones amorosas, el querer estar constantemente en el centro de la atención, el dinero como prioridad principal o el llevar menos ropa de lo habitual.

(Para comprender mejor este concepto, les invito a ver unas fotos publicadas en esta página Web que se burla de este tipo de comportamiento de las mujeres rumanas: http://www.pitipoance.ro/ .

Dado que nos gusta reírnos de este tipo de mujer, el concepto parece cobrar importancia en la publicidad rumana. Desafortunadamente, hay estadísticas que muestran claramente que nos gusta ver anuncios divertidos, por tanto si esta la “pitzipoanca”, la diversión esta también garantizada.

Una de las campañas publicitarias más exitosas de Rumania, fue la de “la botella de 1 millón de RON” (RON es la moneda rumana; 1EUR= 4.1RON). La campaña se beneficio tanto de cobertura en la red, como en los demás medios de comunicación y fue la solución de marketing para mantener a OTV (un canal de televisión titulado “la televisión del pueblo”). La campaña empezó el 15 de septiembre de 2009 y acabo el 15 de enero de 2010.

En la competición para los premios participaron muchas marcas: primero tenias que comprar una botella de vino u otro tipo de alcohol (pero solo de las marcas que participaban en la competición) y luego, debías mandar un SMS con el código que aparecía en el corcho de la botella o meter el mismo código en la Web www.milionarul.ro . Los participantes ganaban un coche cada día en un sorteo. Al final del concurso se podía ganar un millón de RON por cualquiera que había mandado o metido en la WEB el código.

1. Objetivos

El objetivo principal era la población mayor de edad que consume alcohol y que suele ver el canal OTV con frecuencia.

2. Mensaje

“Compra una botella de alcohol y gana 1 millón de RON y un coche cada día.

3. Campaña

Cobertura en los medios de comunicación

En televisión: los anuncios en televisión estaban llenos de sarcasmo ya que la intención era la de burlar el comportamiento de la “pitzipoanca” y del “cocalar” (a los chicos que se comportan de la misma manera: no estudian, no trabajan, viven de los padres y están todo el día de fiesta, se les llama “cocalari”). Tenemos aquí un video que presenta a la “pitzipoanca”: http://iquads.ro/clipul_publicitar_2378/murfatlar__r_b.html (el video esta pegado)

 

Trascripción del video:

(Ella ve a un hombre mayor con una botella de vino en la mano, de una de las marcas que participan en la competición)

“Cariño, eres el mejor, con 1 millón de RON para gastar en el club o de vacaciones”

(Ella esta bailando delante de el)…

“Venga, manda el código y ¡prueba tu suerte! ¡Solo un paso y te daré un baile de caderas!

¡Mira! ¡Aquí cariño!” (Ella esta enseñándole el código)

La campaña apoyada por OTV fue presentada también en otros canales de televisión. Lo que es interesante e inteligente desde el punto de vista publicitario, es que la campaña consiguió utilizar los espacios publicitarios de otros canales para un concurso cuyos ganadores solo se publicaban en el canal OTV.

Cobertura en la red

La página de Internet sirvió de soporte para la campaña porque el consumidor tecleaba allí los códigos, el posible ganador se publicaba también en la pagina al mismo tiempo que se ofrecía información extra sobre el concurso.

Hubo muchas reacciones en los blogs en cuanto la satisfacción o la falta de credibilidad de la campaña. Muchos pensaron que el concurso iba a ser una perdida de tiempo teniendo en cuenta el anterior fiasco de unos apartamentos ofrecidos también por OTV, y cuya entrega nunca se realizo debido a que dicha televisión no efectuó los pagos de los mismos.

En cuanto a las versiones online de los periódicos, la campaña tampoco paso desapercibida en sus artículos. La información relataba el éxito de la campaña, su cobertura, sus ventas y ganadores.

4. Evaluación

En resumen, se inaugura una nueva moda en la publicidad rumana, la de utilizar los clichés, como es el de la “pitzipoanca”. Sin embargo, es triste ver como este tipo de comportamiento esta siendo promocionado, pero los negocios son negocios y poco importa que hieran un par de sentimientos.

Diana Munteanu

 

 

 

 

 

 

One Response

  1. No estoy nada de acuerdo con lo comentado aquí ya que pienso que este artículo se queda demasiado corto al describir cuál es el problema de este “fenómeno” y la causa por la cual se va expandiendo cada vez más y más. ¿Puede provocar risa la forma de ser de las pitzis? A lo mejor, pero yo optaría más por: “provocan un sentimiento de patetismo ya que se muestran penosas sobre todo al pensar que el mundo las ve como importantes…” Creo que el problema de las pitzis es mental y además se contagia a otras, cada vez más jóvenes. En mi opinión, los padres deberían tomar serias medidas con respecto a la educación de sus hijos en general (porque luego está el problema de los “cocalari” que es “la pareja masculina perfectamente compatible para las pitzis), como iba diciendo, los padres se deberían ocupar más de sus hijos, educarlos desde el uso de la razón y el sentido común (sano), darles consejos, intentar formar parte de su mundo mediante un diálogo abierto y frecuente (no sólo cuando empiezan a aparecer los problemas, porque entonces es demasiado tarde)… Entiendo que hoy en día es muy difícil establacer una relación de tanta cercanía entre padres e hijos porque muchas veces el cansancio debido al trabajo puede con los padres y hace que se aparten cada vez más de sus hijos, dejándoles que prácticamente se eduquen solos con la ayuda de la televisión, internet, u otras influencias de gente cercana que muchas veces no se la más adecuada; aún así, como padres, hay que actuar y como he dicho antes, no sólo cuando aparecen problemas.

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